- La empresa rechazó un informe periodístico que señalaba un incremento de contaminantes y atribuyó la reducción a la rehabilitación de plantas de recuperación de azufre y al uso de gas natural.
CIUDAD DE MÉXICO.– Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguró que las emisiones de dióxido de azufre generadas en sus refinerías disminuyeron 39 por ciento entre 2019 y 2026, en respuesta a una publicación del periódico Reforma que reportó un incremento de este contaminante en las instalaciones de la petrolera.
Mediante una nota aclaratoria difundida el domingo 1 de noviembre, la empresa productiva del Estado rechazó las cifras presentadas en el artículo titulado “Emiten refinerías 67% más azufre” y sostuvo que sus indicadores muestran una tendencia distinta.
Según la información proporcionada por Pemex, durante 2026 las emisiones alcanzaron un nivel de 1.01 toneladas de dióxido de azufre por cada mil barriles procesados.
La compañía atribuyó este resultado a una serie de intervenciones industriales realizadas durante los últimos años, enfocadas en mejorar los procesos de refinación y disminuir la liberación de contaminantes a la atmósfera.
REHABILITACIÓN DE PLANTAS Y USO DE GAS NATURAL, ENTRE LAS MEDIDAS
Entre las principales acciones que Pemex destacó se encuentra la rehabilitación de las plantas recuperadoras de azufre en las refinerías de Cadereyta, Nuevo León; Minatitlán, Veracruz, y Tula, Hidalgo.
Estas instalaciones permiten recuperar el azufre presente en los hidrocarburos durante los procesos industriales, con el propósito de evitar que una mayor cantidad de este elemento termine liberándose a la atmósfera en forma de dióxido de azufre.
La empresa también señaló que sustituyó el combustóleo por gas natural como combustible en sus complejos de Madero, Tamaulipas; Minatitlán, Cadereyta y Tula.
De acuerdo con su posicionamiento, la combinación de estas intervenciones contribuyó a mejorar el desempeño ambiental de las instalaciones y a reducir la cantidad de contaminantes generados durante las operaciones de refinación.
PEMEX SEÑALA CUMPLIMIENTO DE LA NORMA AMBIENTAL
En su respuesta, la petrolera también hizo referencia a la Norma Oficial Mexicana NOM-022-SSA1-2019, que establece los valores límite de concentración de dióxido de azufre en el aire ambiente para proteger la salud de la población.
Esta disposición contempla un límite de 0.075 partes por millón para la exposición promedio de una hora, bajo el criterio estadístico establecido en la norma, y de 0.04 partes por millón para el promedio de 24 horas.
Pemex mencionó el cumplimiento de esta regulación como parte de los argumentos de su aclaración. Sin embargo, es importante distinguir que estos parámetros corresponden a concentraciones del contaminante en el aire ambiente y no equivalen directamente a las toneladas de emisiones generadas por las refinerías.
El dióxido de azufre es un contaminante producido principalmente por la combustión de materiales que contienen azufre. Su presencia en el aire puede provocar afectaciones respiratorias, especialmente en personas con asma y otros padecimientos pulmonares.
DISMINUYE LA PRODUCCIÓN DE COMBUSTÓLEO
Otro de los indicadores presentados por Pemex está relacionado con la cantidad de combustóleo obtenida durante el procesamiento del petróleo crudo.
Según la empresa, este producto representaba el 30 por ciento de cada barril procesado en 2018, mientras que para 2026 la proporción se redujo al 17 por ciento.
La petrolera explicó que busca continuar disminuyendo su generación mediante proyectos enfocados en aprovechar los residuos pesados que resultan de la refinación y transformarlos en productos de mayor valor comercial.
Entre las iniciativas destaca el proyecto de aprovechamiento de residuales de la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, cuya puesta en operación está prevista para 2027.
BUSCAN REDUCIR EL COMBUSTÓLEO HASTA 4%
Adicionalmente, Pemex contempla rehabilitar los tambores de coquización de las refinerías de Cadereyta, Madero y Minatitlán.
Este proceso industrial permite transformar residuos pesados del petróleo en otros productos aprovechables, reduciendo la cantidad de combustóleo que se obtiene al finalizar la refinación.
Las estimaciones de la empresa apuntan a que, con la ejecución de estos proyectos, la producción de combustóleo podría disminuir hasta representar el 4 por ciento por cada barril de crudo procesado.
La petrolera sostuvo que estas acciones forman parte de su estrategia para modificar el aprovechamiento de los derivados del petróleo y reducir las emisiones contaminantes de sus instalaciones.
Con esta aclaración, Pemex respondió al señalamiento difundido por Reforma y defendió sus indicadores ambientales. No obstante, las cifras y los cálculos presentados por la empresa corresponden a su propia postura frente al análisis publicado, por lo que ambas mediciones deben distinguirse al evaluar el desempeño ambiental del Sistema Nacional de Refinación.